La infección que mató a Sandro es 4 veces más común en la Argentina
Es en comparación con países desarrollados. La bacteria que lo afectó antes del trasplante mata al 60% de los pacientes. Acá mueren 12 mil personas al año por infecciones hospitalarias. Medio: Clarín Fecha: 2010/01/08 Autor: Valeria Román << Cerrar >>>
La infección que mató a Sandro es 4 veces más común en la Argentina
Viernes 08, Enero 2010
LA MUERTE DEL GITANO
La
infección que mató a Sandro es 4 veces más común en la Argentina
Es en
comparación con países desarrollados. La bacteria que lo afectó antes del
trasplante mata al 60% de los pacientes. Acá mueren 12 mil personas al año por
infecciones hospitalarias.
Las infecciones hospitalarias como la
que afectó al cantante Sandro antes de recibir el trasplante en noviembre son
cuatro veces más comunes en la Argentina que en los países desarrollados como
los Estados Unidos y España. Esas infecciones alargan los días de internación,
aumentan los gastos en salud y causan la muerte de más de 12.000 argentinos por
año, según informaron a Clarín expertos de la Sociedad Argentina
de Infectología y de la comunidad científica internacional para el control de
las infecciones hospitalarias.
"La verdad es que no existe la obligación de contar con un equipo de
profesionales que vigilen constantemente y actúen contra las infecciones
adquiridas dentro de los hospitales públicos o privados", dijo Pablo
Bonheví, presidente de la
Sociedad Argentina de Infectología.
En el caso de Sandro, el cantante había adquirido una infección por una de las
bacterias más temibles: la Acinobacter baumannii. Es uno de los microbios con
más altas tasas de resistencia a los antibióticos. "Si no hubiese sido
afectado por una bacteria del hospital, Sandro tenía más chances de
sobrevivir", consideró el médico argentino Víctor Rosenthal, presidente de
INICC, que es la coalición internacional de especialistas contra las
infecciones hospitalarias (www.inicc.org) y consultor para la Organización Mundial
de la Salud.
La bacteria mata a más del 60% de los pacientes y les causa neumonías. Es la
más peligrosa, pero no es la única que puede causar neumonías dentro de los
hospitales, que en nuestro país tienen niveles de infecciones por encima de lo
aceptable. "La tasa de neumonía hospitalaria es de 13 infectados por mil
días con respirador en la Argentina", contó Rosenthal. En cambio, en los
Estados Unidos, la tasa de neumonía hospitalaria es de 4 infectados por cada
mil días con respirador.
"Cada paciente con este tipo de neumonía en el hospital cuesta 8.000 pesos
más que un paciente internado que no adquiere la infección", advirtió
Rosenthal. También hace que los pacientes tengan que estar internados más
tiempo: 9 días más de internación en promedio.
Las causas de los niveles altos de infecciones hospitalarias son variadas. Una
de las principales es que "los hospitales y clínicas –públicos o
privados– de la Argentina no tienen aún la obligación de crear un sistema
interno de vigilancia de las infecciones hospitalarias", que se pueden
transmitir por la falta del lavado de manos, el uso de catéteres y respiradores
contaminados y la contaminación cruzada por el contacto de objetos tocados por
infectados, entre otros motivos, sostuvo Rosenthal. "Ni tampoco existe un
sistema que controle el cumplimiento de la vigilancia ni una norma que exija la
creación de un equipo, conformado por un infectólogo, una enfermera especializada,
un laboratorio de microbiología y un sistema informatizado", señaló el
especialista.
Sólo funciona un sistema que lleva a cabo un instituto técnico sin fines de
lucro –el ITAES– que acredita a los hospitales y centros de
diagnóstico si tienen programas de control de infecciones. Pero este sistema
funciona sólo si los directivos de los hospitales lo admiten, y no se les
evalúa cuáles son los resultados reales de los programas. Si bien hay una red
de vigilancia impulsada por un instituto dependiente del Ministerio de Salud de
la Nación, en Mar del Plata, ninguna autoridad hospitalaria tiene la
obligatoriedad de notificar ni de organizar el equipo de control de
infecciones.
"La situación de las infecciones hospitalarias en la Argentina es muy
preocupante", opinó Ricardo Durlach, quien realizó un estudio para la Sociedad Argentina
de Infectología con apoyo del ITAES en 45 hospitales públicos y privados en
2008. "El 11 % de los internados tenía una infección hospitalaria. Entre
los que estaban en terapia intensiva, los infectados llegaban al 26%. Esas
infecciones serían evitables si cada hospital tuviera un comité eficiente e
hiciera campañas de higiene de manos y aislamiento de los infectados".
En la Argentina y otros países en desarrollo, el lavado de manos de los
médicos y enfermeros es del 40%. Es decir, de cada 100 pacientes que tocan, los
trabajadores de la salud se lavan las manos sólo en 40 oportunidades. Sin
embargo, deberían lavarse en todas las oportunidades, según informó a Clarín el
especialista en control de infecciones hospitalarias Víctor Rosenthal. En los
países desarrollados, de cada 100 pacientes que se tocan, el personal de la
salud se lava las manos en 70 oportunidades, o sea que el lavado de manos
alcanza al 70%. El consejo de lavarse las manos fue ya destacado en 1847,
cuando el médico húngaro, radicado en Viena, Ignaz Semmelweis, consiguió bajar
drásticamente la tasa de mortalidad por sepsis en mujeres que daban a luz en su
hospital.